viernes, 22 de enero de 2010

El tiempo no perdona...


El paso del tiempo


¿No os ha pasado alguna vez que mirais a otra persona de vuestra
misma edad y pensais : yo no puedo parecer tan viejo?

Bueno, leed esta historia :

Mi nombre es Alicia y estaba sentada en la sala de espera del
dentista, era mi primera consulta con él. En la pared estaba colgado
su diploma, con su nombre completo.

De repente, recordé a un muchacho alto, buen mozo, pelo negro, que
tenía el mismo nombre, y que estaba en mi clase de Santa Mª del
Bosque, como 30 años atrás. ¿Podría ser el mismo chico del cual yo
estaba secretamente enamorada?

Después de verlo en el consultorio, rápidamente deseché esos
pensamientos. Era un hombre calvo, su poco pelo estaba canoso, y su
cara estaba llena de arrugas, y parecía muy viejo como para haber
sido mi compañero de clase.

Despúes de examinarme mis dientes, le pregunté si se había graduado
en Santa Mª del Bosque.
Sí, Sí, sonrió con orgullo.

Le pregunté: ¿cuándo te graduaste?
Me contestó, en 1980. ¿Por qué me lo preguntas?
Y yo le dije: tú estabas en mi clase.

El me miró detenidamente ...

Y ENTONCES, ESE FEO, CALVO, ARRUGADO, GORDO, CANOSO, DECRÉPITO, HIJO
DE PUTA, ME PREGUNTÓ:

¿ DE QUÉ ERAS PROFESORA?


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